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Las temperaturas más cálidas y un clima cambiante no solo están afectando a los humanos, sino que puedenproduciendo serias ramificaciones dentro del reino animal también- resultando en una superposición territorial amenazadora de especies depredadoras.



Los investigadores han revelado recientemente imágenes que documentan la primera coexistencia de leopardos de las nieves y leopardos comunes en la meseta tibetana en la provincia de Qinghai que data de julio de 2016.



Leopardos de las nieves(Panthera uncia)habitan los hábitats rocosos alpinos de Asia central y oriental. Actualmente son considerados como un especies en peligro de extinción por la UICN con sólo 3.000-6.000 miembros restantes en existencia. Los leopardos de las nieves tienden a residir solos dentro de grandes territorios individuales en altitudes más altas, que oscilan entre 6.000 y 16.000 pies en elevación.

El leopardo comúnPanthera pardus) es un animal más adaptable con una gran preferencia de hábitat boscoso que cuenta con una distribución de población más amplia que su pariente más pálido. Sin embargo, la UICN todavía considera a estos gatos como una especie amenazada debido a la caza furtiva y la destrucción del hábitat.



Imagen: Eric Kilby, Flickr

Ambas especies prefieren cazar y alimentarse de tipos similares de animales, incluido el ganado salvaje y doméstico con pezuñas, además de los pequeños mamíferos. Son comederos oportunistas que dependen más del espacio territorial que de la persistencia de presas específicas.

El cruce documentado de leopardos de las nieves en regiones boscosas y leopardos comunes que deambulan por las laderas de las montañas se atribuye al factor de 'línea de árboles ascendente', prueba científica de que el aumento de las temperaturas provoca el crecimiento de áreas boscosas a elevaciones cada vez más altas.

Las preocupaciones inminentes de la superposición de hábitats se destacan por la creciente pérdida de territorio limitado del leopardo de las nieves y su estado ecológico ya amenazado.



El leopardo común es capaz de adaptarse a elevaciones más altas y esencialmente podría obligar al leopardo de las nieves a subir más las laderas de las montañas en respuesta a la falta de un amplio espacio vital o fuentes de alimento.

La consideración más preocupante es la posibilidad de un conflicto entre las dos especies cuando la coexistencia se vuelve insostenible.