Solo unos 60 de los delfines rosados ​​de Hong Kong siguen vivos.



Estos raros mamíferos acuáticos están desapareciendo a un ritmo alarmante. La pérdida de hábitat debido a la invasión humana, así como la pesca, ha contribuido a este pronunciado descenso.



Los turistas acuden en masa para ver estos delfines raros, también conocidos como delfines blancos chinos. Cada vez es más difícil ver alguno. La población de delfines rosados ​​ha disminuido en más del 60% en la última década.

La construcción pesada y la contaminación están destruyendo rápidamente el hábitat de estas raras criaturas.

Foto por Leonard Reback

“Son un tesoro de nuestro patrimonio natural”, dice Samuel Hung, quien dirige la Dolphin Conservation Society de Hong Kong.

'Su declive indica la salud general de nuestro ecosistema marino'.