Canal Smithsonian / YouTube

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Los caracales son criaturas increíbles, pero la mayoría de la gente no sabe mucho sobre ellos.



Estos gatos lucen mechones negros únicos en sus orejas que los distinguen de todos los demás felinos. Sin embargo, lo que realmente hace que esta especie sea fascinante es su extraordinaria capacidad de caza.



En este video del Smithsonian Channel, una bandada de tejedores sociales sirve de presa para el caracal que merodea. Las orejas caracales están controladas por 20 músculos, en comparación con los miserables seis músculos de la oreja en los humanos.

Este exceso de músculos en los caracales les permite mover las orejas de forma independiente entre sí, mejor para la audición. Sus canales auditivos son proporcionalmente más largos que los humanos y los perros, y son aún más útiles para escuchar y buscar presas.



Pero esa no es la única herramienta en el arsenal del caracal. Su increíble habilidad de camuflaje le permite acercarse sigilosamente a su presa desprevenida. Aún más sorprendente, sus almohadillas para los pies están diseñadas específicamente para promover su ataque furtivo: los pelos especializados entre las almohadillas de sus pies les permiten acechar silenciosamente a sus presas.

En este punto, el caracal está a unos pocos metros de la presa y la presa no se da cuenta. Ella despega, utilizando sus poderosas patas traseras. Muchos de los tejedores sociales lo hacen sin un rasguño. Desafortunadamente, la bofetada del caracal hiere a un tejedor y finalmente puede disfrutar de los beneficios de una comida completa.




Mira el video completo aquí:

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