Imagen: Mark Sullivan / NOAA

En uno de los lugares de anidación de tortugas verdes más grandes del mundo, los investigadores han descubierto una estadística asombrosa: más del 99 por ciento de las crías de tortugas nacen hembras.



¿El problema? Calentamiento de la temperatura del mar y del aire causado por el cambio climático.



A diferencia de los mamíferos y otros animales cuyo sexo está influenciado por los cromosomas, el sexo de los embriones de tortugas marinas está influenciado por las temperaturas fuera del huevo. La temperatura óptima para una eclosión mixta de machos y hembras es de 85 grados Fahrenheit. Solo unos pocos grados más abajo, y las escamas se inclinan hacia una población predominantemente masculina, mientras que las temperaturas solo unos pocos grados más altos conducen a todas las tortugas hembras.

Recientemente, los investigadores estudiaron la población de tortugas marinas verdes en la isla Raine, ubicada en el extremo norte de la Gran Barrera de Coral, uno de los lugares de reproducción más grandes para las tortugas. Su análisis reveló que el 99,1 por ciento de los jóvenes eran mujeres. Además, las mujeres constituían el 86,8 por ciento de la población adulta.



Imagen: Brocken Inaglory, Wikimedia Commons

'La combinación de nuestros resultados con los datos de temperatura muestra que las colonias de tortugas verdes del norte de GBR han estado produciendo principalmente hembras durante más de dos décadas y que la feminización completa de esta población es posible en un futuro cercano', escriben los autores del estudio, que fue publicado en Biología actual .

La investigación se suma a la creciente preocupación por los efectos del cambio climático en la capacidad de los animales para prosperar en sus hábitats existentes. Debido a la determinación del sexo dependiente de la temperatura de las tortugas marinas verdes, el calentamiento de las temperaturas podría eventualmente ser catastrófico para la población, ya que los machos en edad reproductiva mueren y no hay nuevos machos para reemplazarlos.

“Nuestro estudio destaca la necesidad de estrategias de gestión inmediata destinadas a reducir las temperaturas de incubación en colonias clave para aumentar la capacidad de las poblaciones locales de tortugas para adaptarse al entorno cambiante y evitar un colapso de la población o incluso la extinción”, advierte el documento.